lunes, 6 de abril de 2009

¿A quien honra la escultura de la Plaza del Ayuntamiento?

Todos sabemos que en la Plaza del Ayuntamiento están los puestos de flores y la fuente, y la plaza central, pero... qué sabemos de la estatua que reside en la plaza y del hombre en cuyo honor se erigió el 6 de octubre de 1993??

Francesc de Vinatea nació en Morella en 1273, hijo de un militar a las órdenes de Jaime I, estudiando leyes en Valencia y siendo nombrado caballero del Reino de Valencia.

Vivió entre Morella y Valencia, fijando su residencia en Valencia definitivamente al contraer matrimonio, en segundas nupcias con Jaumeta Castella.

En mayo de 1333 fue elegido jurado, cargo que al poco tiempo tuvo que ejercer en las circunstancias que le harían famoso.

Según la Crónica de Pedro el Ceremonioso, el rey Alfonso, influenciado por su mujer Leonor (hermana de Alfonso XI de Castilla) había decidido partir el reino para dotar fuertemente al hijo de ésta, el infante Fernando de Aragón, algo que estaba prohibido por los Fueros de Valencia. Las distintas villas afectadas pidieron ayuda a los jurados del Cap i Casal (la capital), que eligieron a Vinatea como representante para deshacer el contrafuero.

Así que el caballero encabezó la misión que fue recibida por los reyes aprovechando la visita real a Valencia en el año de 1.333.

Y entonces fue cuando Francesc de Vinatea, ya ante el Rey, pronunció el siguiente discurso:

"me maravillo del señor Rey y de todo su Consejo, de las donaciones que ha consentido, cuando no podía separar dichas villas del Reino de Valencia, si lo hacía Valencia no sería nada; pero ellos no consentirían dichas donaciones, las contradirían y que me maravillo de él y de su Consejo y los llamo traidores.
...
no cambiaremos de opinión, aunque me separe la cabeza del cuello, o nos mate a todos, y os prometo señor que si nos morimos no escapará alguno de estos que son aquí, todos morirán a espada y vos señor y la reina y el Infante Don Fernando."

Tras esto, el rey increpó a la reina: "¿Estas palabras queríais oir?"; y ésta replicó: "señor, esto no lo consentiría el Rey Alfonso de Castilla, nuestro hermano, porque él los degollaría a todos"; sentenciando Alfonso: "reina, reina, nuestro pueblo es libre, y no está sojuzgado como el pueblo de Castilla, porque ellos me tienen a mí como a Señor y nosotros a ellos como buenos vasallos y compañeros.

El rey revocó la partición y no ejecutó al caballero, contra los deseos de la reina Leonor.

Por ello Francesc de Vinatea representa no sólo la unidad territorial sino sobretodo el valor de defender sus ideas y la habilidad de conseguir sus objetivos, llegando a exponer su propia vida enfrentándose a un rey.

domingo, 1 de marzo de 2009

Algunas notas sobre historia de las fallas

Aunque todos sabemos el origen de las fallas, ahí van algunas notas curiosas sobre la historia de nuestra fiesta más internacional:

La primera documentación con la que se cuenta sobre las fallas, es un oficio del 13 de marzo de 1784 que está en las Cartas Misivas del Archivo Municipal de Valencia , y que va dirigido al corregidor de la ciudad de Valencia para que prohiba la colocación de los monumentos (especialmente los de tipo teatral) en las calles estrechas y junto a las fachadas de las casas. Como consecuencia de estas medidas de policía urbana (prevención de incendios) se obligaba a los vecinos a plantar fallas en las calles anchas, en los cruces de calles y en las plazas.

Se tiene noticias de las fallas en 1751, 1783, 1789, 1792, 1796 y 1820. Pero el espíritu crítico contra autoridades y clero, provoca su prohibición en 1851, aunque desafiando a la autoridad fueron plantadas.

Durante todo el siglo XIX, el Ayuntamiento y en general también las instituciones de autoridad, mantuvieron una actitud vigilante y censora ante las fallas. Esta política represiva, justificada por la necesidad de modernizar y civilizar las costumbres de la ciudad, pretendía erradicar los festejos populares (Carnaval y Fallas, entre otros), y se intensificó durante los años setenta al establecer gravosos impuestos sobre el permiso de plantar fallas o tocar música.

En 1883 el Ayuntamiento estableció un impuesto de 30 pesetas por falla, solo se plantaron 4, el impuesto aumentó a 60 pesetas en 1885 y únicamente se alzó una, la de la calle Cervantes; en 1886 la ciudad se quedó sin fallas. Félix Pizcueta, encabezando un grupo de concejales, en 1.887 fuerzan al Alcalde a que derogue aquella disposición, rebajando la tasa a 10 pesetas. La reacción fue inmediata y ese mismo año se plantaron 29 fallas, que han ido aumentando hasta hoy.

Los primeros premios a las mejores fallas fueron entregados en 1884 por la revista "La Traca", en 1885 por Lo Rat Penat y a partir de 1901 por el Ayuntamiento de Valencia. Eso sí, una vez pasadas las fiestas. Se trataba de dos premios: uno de 100 y otro de 50 pesetas. El clima social para esta intervención municipal no sólo era favorable, sino exigente. Y abarcaba todo un abanico amplio de organizaciones, que incluía tanto asociaciones culturales y recreativas, como valencianistas y deportivas, políticas y obreras, que potenciaron el desarrollo de las fallas durante la primera década del siglo. En reciprocidad con este apoyo social las fallas se decantaron cada vez más hacia la exaltación valencianista y se produjo una creciente fusión entre la fiesta fallera y la entidad valenciana.

El primer ninot indultat lo fué en 1934 y correspondió a la falla Mercado Central.

Ahí va el cartel de este año, y que tengáis unas buenas fallas.

domingo, 1 de febrero de 2009

¿Qué hecho histórico sucedió en la plaza de la Compañía?

Es 23 de mayo de 1808, y han pasado pasado casi 7 meses desde que se firmó el Tratado de Fontainebleau, por el que Godoy daba paso libre al ejército de Napoleón a través del país hacia Portugal. Sin embargo, lo que parecía un trámite se está convirtiendo en una agresión a España y hace unas semanas se produjo el alzamiento popular del 2 de mayo en Madrid.

En Valencia circulan ya varios diarios que narran lo acaecido en Madrid y lanzan consignas incendiarias, hoy como tantos otros días, alrededor de la Lonja se instalan los comerciantes, en la Plaza del Mercado y también en la Placeta de les Panses, que algún día se llamará de la Compañía.

Una escolta de granaderos franceses cruza la plaza con un cofre, llevan papel timbrado con el nuevo sello oficial, el del imperio francés, la invasión se consuma, pero las autoridades no hacen nada. Ante este hecho, un vendedor de pajuelas, indignado por lo que está sucediendo se suelta la faja y la ata al extremo de una caña junto con una estampa de la Virgen de los Desamparados y un retrato de Fernando VII, y exclama:"Jo, Vicent Doménech, un pobre palleter, li declare la guerra a Napoleó. ¡Vixca Ferran sèptim! ¡Muiguen els traïdors!".

Estas palabras provocan un tumulto que exigirá una reacción de las autoridades locales que, reunidas ese mismo día en el Palacio que más adelante se llamará de la Generalitat, ceden finalmente a la presión popular, decretando el reclutamiento forzoso y declarando la guerra a Napoleón.

Dos siglos más tarde, en esa plaza habrá una placa muy parecida a esta:

jueves, 1 de enero de 2009

El escudo de la ciudad de Valencia



El escudo de la ciudad de Valencia se encuentra presente en multitud de edificios, emblemas, documentos, pero ¿sabemos qué significa? ¿cual es su origen?

Dentro del escudo de la ciudad de Valencia destacan la corona, las "L", las ramas de laurel y el murciélago.

La corona se debe a que Valencia fue Reino desde su reconquista en 1238 hasta la promulgación de los Decretos de Nueva Planta en 1707 tras la Batalla de Almansa.

Las "L" representan el título de "Ciudad dos veces Leal" que le fue concedido a Valencia por Pedro el Ceremonioso en agradecimiento tras la defensa victoriosa de la ciudad de los ataques de las tropas castellanas en 1363 y 1364 durante la "Guerra de los dos Pedros" que enfrentó a Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón. En esta guerra, Aragón pretendía anexionar los territorios de Murcia, en poder de Castilla y dominar el Mediterráneo, en poder de Castilla y sus aliados genoveses. La guerra se desencadenó por el ataque y hundimiento de dos naves genovesas por parte de los aragoneses y durante la misma fueron atacadas y ocupadas por Castilla importantes ciudades aragonesas como Teruel, Caudete, Alicante y Villena. Sin embargo Valencia sobrevivió a dos ataques y logró tal distinción.

Las ramas de laurel fueron concedidas por Fernando VII a la ciudad por la victoriosa defensa planteada al ejército imperial del mariscal Moncey en junio de 1808 (sobre la cual ya comentamos en su 200 aniversario).

Por último, la presencia del murciélago en el escudo viene de la leyenda que cuenta que durante la conquista de la ciudad de Valencia, las tropas del rey Jaume estaban acampadas en el arrabal de Russafa, fuera de la Valencia musulmana, cuando una noche se vieron sobresaltados por extraño ruido, por lo que extremaron la vigilancia y se dieron cuenta que el ejército moro estaba cerca del campamento preparando un ataque y así pudieron plantar batalla y repeler el ataque. Más tarde descubrirían que el ruido que les había alertado procedía de un murciélago que había anidado en el campamento.

lunes, 1 de diciembre de 2008

El Palacio Real, o los orígenes del Jardín de Viveros

El rey Abd al-Aziz ibn Amir, rey de Balansiya entre 1021 y 1061 mandó construir extramuros un palacio con pabellones ricamente decorados que se abrían a un gran jardín lleno de árboles frutales y flores.

Según el erudito Henri Pérès, el día de la inauguración de la “Almunia” (palacio valenciano), el gran monarca valenciano-musulmán Abd al-Aziz dio una fiesta de la que ha quedado reflejo en la historia, lo que da cuenta de su esplendor y del de la ciudad anfitriona: “Balansiya”-Valencia. Dice Pérès que Abd al-Aziz reunió en la fiesta “a la flor y nata del reino; cien pajes servían las vituallas y el vino, y el príncipe distribuyó ese día veinte mil presentes, y donó en feudo propiedades importantes”.

Tras la reconquista, el palacio fue incendiado por las tropas castellanas en 1364 durante la guerra que enfrentó a Castilla y Aragón, siendo reedificado por Pedro el Ceremonioso y ampliado por Alfonso el Magnánimo. Se estima que su fachada principal superaría los 200 metros (se le llamó el Palacio de las 300 llaves, por el gran número de habitaciones que tenía), y del Jardín de Viveros salieron naranjos, limoneros y otros frutales encargados por Felipe II para la decoración de los jardines del Palacio Real de Aranjuez.

Y así permaneció durante más de 7 siglos hasta que la Guerra de la Independencia, y presiones de grupos burgueses y liberales antiabsolutistas llevaron a su derribo el 12 de marzo de 1810. Al regreso de Fernando VII en 1813 y habiendo nombrado capitán general de Valencia al General Elío, se pensó en reconstruirlo pero ante las dificultades planteadas, el General Elío se limitó a ordenar que se reunieran los restos del monumento, formándose dos montículos inmediatos que la gente enseguida llamó "les muntanyetes d'Elío" y que hoy en día se pueden apreciar en la parte sudoriental de los Jardines de los Viveros (al lado de la calle General Elío). Fue precisamente allí donde el propio General Elío sería ejecutado en 1822 tras ser condenado culpable de participar en el golpe de Estado de 1814.

Cuando se levantó esta calle en 1986, a raíz de unas obras realizadas en los colectores de la ciudad surgieron más ruinas, así que la próxima vez que paséis por esa calle hacia el Puente del Real recordad que andáis sobre las ruinas del Palacio de Abd al-Aziz.

Vista del Palacio Real según grabado de la época:


lunes, 10 de noviembre de 2008

Palacio de Cervelló

En la Plaza de Tetuán, frente al Convento de Santo Domingo y Capitanía General se encuentra este edificio de corte neoclásico que fue construido en el s.XVIII por los condes de Cervelló.

Este Palacio vivió su época dorada en el s. XIX al convertirse en residencia real cuando el General Blake ordenó el derribo del Palacio Real el 12 de marzo de 1810 en el curso de la Guerra de la Independencia para evitar que el ejército de Napoleón apostara sus piezas de artillería sobre esa edificación para hostigar la ciudad.

A partir de ese momento se convirtió en residencia de las más altas instancias, siendo habitado en primer lugar por L.G.Suchet, general francés que logró la victoria sobre Blake en la ciudad de Valencia en 1812, por la que sería ascendido a Mariscal del imperio francés y Duque de la Albufera. Él fue quien gestionó la compra de los terrenos al convento de Santo Domingo para la construcción de los jardines de la Glorieta, cuyos árboles centenarios fueron plantados en aquella época.

Terminada la Guerra, en 1814, fue en este palacio donde Fernando VII devolvió a España al absolutismo firmando el Decreto que disolvía las Cortes y derogaba la Constitución de Cádiz. Posteriormente también sería visitado por Isabel II y Amadeo de Saboya.

En su interior alberga el Archivo Histórico Municipal, la Taula de Canvis, la biblioteca donada por José Enrique Serano Morales, cuadros de casi todos los monarcas españoles desde Carlos IV y mobiliario de época fernandina e isabelina.

En el s.XX el Palacio fue sede del Partido Comunista en 1936 y posteriormente se instaló una pensión "La Vasca" hasta que en 1976 fue declarado Monumento Histórico Artístico Provincial y adquirido por el Ayuntamiento de la Ciudad en 1987. Que lo disfrutéis



viernes, 31 de octubre de 2008

Rutas medievales por Valencia

Existe en Valencia una actividad singular que permite combinar una cena con amigos y una visita cultural guiada por el centro de Valencia en la que se aprende sobre la historia de la ciudad, de sus gentes, sus barrios e incluso edificios que aún existen en la actualidad.

Se trata de "rutas teatralizadas", es decir, que un narrador principal que te va guiando por el centro histórico de Valencia por la noche mientras varios personajes de la época aparecen en determinados puntos del recorrido interactuando con el público (no temais...).

Descubrireis que acompañados por estos personajes, la Valencia que conocemos se parece un poquito más a aquella ciudad medieval, amurallada y oscura que una vez lo fue.

Os recomiendo que les propongais a vuestros amigos un plan diferente, adjunto enlace:
http://www.paseandovalencia.es/

Y de lo que está por venir, el 18 de diciembre hay un concierto de música antigua de tiempos de Jaume I en la Lonja, si alguien está interesado podemos ir juntos:
http://www.comes.blogspot.com/